Cómo escribir correctamente sobre moda sostenible


¿Cómo podemos escribir correctamente sobre temas relacionados con esta moda con conciencia?


Escribiendo en máquina de escribir verde y tomando un té.
Máquina de escribir verde

Lenguaje fashion: el lenguaje de especialidad textil

Los préstamos y su clasificación

La elección de una terminología que marque tendencia

Conclusión final para escribir fashion



Como consecuencia de la globalización, es una realidad que cada vez es más frecuente el empleo de vocablos de otros países. Ni que decir tiene que la lengua por excelencia en nuestros días es el inglés. Pero ¿sucede lo mismo en el mundo de la moda?


Así es. El inglés predomina en el lenguaje más fashion, aunque el francés también tiene cierta presencia en este ámbito. El hecho de que París sea una de las grandes capitales de la moda, o que fue donde tuvo origen la moda en el año 1670, ha tenido y sigue teniendo que ver con el uso de galicismos en su lenguaje. Si le sumamos a esta globalización el hecho de que la lengua está viva, es decir, que cambia constantemente, debemos estar al día, y no nos referimos a las modas de vestimenta, sino a las modas lingüísticas, y más si queremos escribir correctamente en este contexto.


Lenguaje fashion: el lenguaje de especialidad textil


La industria de la moda se puede enmarcar como lenguaje especializado, ya que tiene una terminología y unos códigos propios. Como sucede en otros ámbitos de especialidad, el lenguaje de la moda está lleno de neologismos debido a la aparición de nuevas realidades, según van surgiendo las tendencias. Según el Diccionario de la lengua española de la RAE, un neologismo es un: «vocablo, acepción o giro nuevo en una lengua».


Si a esto le sumamos el auge de lo sostenible implementado en el mundo de la moda, podemos afirmar que en las últimas décadas se ha ido formando un nuevo ecovocabulario de moda sostenible. Greenwashing, upcycling, NOS (New Old Stock)... Neologismos, siglas y nuevos conceptos que se van incorporando al lenguaje de la moda.


La moda es un elemento social y cultural, y la lengua se mueve al son de la sociedad y la cultura. Por este motivo, hay ocasiones en las que no se adaptan los neologismos de las voces inglesas a nuestra lengua, sino que se adoptan los extranjerismos (en su mayoría anglicismos) en su forma pura, se crean términos que parecen anglicismos o se incorporan a través de otras lenguas europeas como el francés. Y, a través de los medios de comunicación, las redes sociales e Internet en general, los préstamos se propagan como la pólvora.


Los préstamos y su clasificación


¿Qué son los préstamos y qué clasificación se puede hacer? En los préstamos se integra una palabra o expresión de otra lengua. Puede ser puro (sin ningún cambio), por ejemplo, utilizar en español el término jeans; o naturalizado (transliteración de la lengua extranjera), por ejemplo, croché, extranjerismo adaptado de crochet, aunque también se podría emplear la voz española ganchillo.


Dentro de la comunidad lingüista, hay quienes ven el aumento de extranjerismos como un peligro para la estabilidad lingüística; otros, sin embargo, piensan

que la presencia de estas voces extranjeras es inevitable. La postura de la Real Academia Española es clara. Optar por el uso de la voz equivalente en español o en caso de que no la hubiera, adaptar la voz a la pronunciación de la lengua española. El Diccionario panhispánico de dudas divide los extranjerismos en dos categorías:

  1. Extranjerismos superfluos o innecesarios. Existe un equivalente en español con plena vitalidad: como camiseta, en lugar de utilizar t-shirt.

  2. Extranjerismos necesarios o muy extendidos. No existen, o no es fácil encontrar, términos españoles equivalentes, o cuyo empleo está arraigado o muy extendido. Se aplican dos criterios, según los casos:

  3. Mantenimiento de la grafía y pronunciación originarias: como eyeliner.

  4. Adaptación de la pronunciación o de la grafía originarias: como customizar, que proviene del inglés customize.


La elección de una terminología que marque tendencia


Ahora bien, aunque no sea necesario emplear extranjerismos y se recomiende el uso de voces españolas equivalentes, la elección del término dependerá de varios factores, como:

  • El público al que va dirigido el texto.

  • El medio donde se va a publicar.

  • La preferencia del cliente.

  • Que no haya un término totalmente equivalente.

  • Que se quieran utilizar los extranjerismos como recursos estilísticos.

  • Que los extranjerismos se utilicen universalmente.


«No es lo mismo ser fashion que “ir a la moda”».

Entonces, ¿qué se pretende conseguir con el empleo de préstamos? El principal objetivo es transmitir «un estilo moderno, fresco, novedoso, original e internacional» (Estornell, 2012: 64). Con ellos se consigue que la lectura sea entretenida y cool, que sea una lectura «moderna, actual y atractiva» (Estornell, 2012: 64). Utilizándolos se pretende captar la atención del comprador, que se sienta atraído por los productos que se ofrecen. En palabras de Sonia Alessandra: «no es lo mismo ser fashion que “ir a la moda”».


La FundeuRAE ha elaborado un glosario en el que se recogen y explican términos relacionados con el mundo de la moda. Asimismo, ofrece recomendaciones lingüísticas en los casos en los que puedan existir dudas y se dan alternativas en español para evitar el uso abusivo de extranjerismos. Nos parece una guía interesante y un buen recurso de consulta a la hora de escribir o traducir textos sobre moda.


La regla que sí hay que seguir en todo caso es que los extranjerismos que mantengan la grafía y la pronunciación de la voz original han de resaltarse escribiéndolos en cursiva o, si no se dispone de este tipo de letra, entre comillas con la finalidad de dejar claro que se trata de una palabra que no se corresponde con la grafía del español. Por ejemplo:

- El ecologista Jay Westerveld acuñó el término greenwashing en 1986 en un ensayo crítico.

- Mediante el upcycling se consigue alargar la vida útil de una prenda.


Conclusión final para escribir fashion


Así, nuestro consejo final es que, tras hacer una valoración general del contexto y de todo lo que hemos mencionado antes, se utilicen términos habituales en la moda pero que nunca se abuse de los préstamos.


Se debe encontrar un equilibrio entre las tendencias lingüísticas y socioculturales y las normas de una escritura elegante y correcta.

En la próxima entrada, explicaremos los términos para designar los distintos estilos de moda sostenible que hay en el panorama actual y aclararemos la confusión que hay entre ellos. ¡Suscríbete a nuestro ecoblog si no te quieres perder nada!




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